Un hábitat, cualquier hábitat, es un complejo Ser Vivo único y peculiar, el corazón del cual eres tú.
Conseguir que un lugar cualquiera acoja, mantenga y además 'genere' energía saludable, pacífica, expansiva y bella, es realmente todo un reto, y ya no desde la estética sino desde el punto de vista integral.
Cualquier cosa, sustancia, objeto, forma, color, o ente que interacciona con nuestro campo energético, nos influencia a 'todos los niveles'.
Actualmente, después del planteamiento de la mecánica cuántica, y de las teorías de los biofotones y de los campos mórficos o estructurales, ya resulta completamente absurdo (y también obsoleto) pensar solamente en términos estéticos, como si la estética que nos rodea constantemente no emitiera energía, o fuera una cosa estática; la estética no es estática sino que es completamente vibrante. Por tanto, este 'entorno' en el que vivimos, nuestros hogares y lugares de trabajo, nos puede beneficiar, o nos puede alterar.
Las ondas de forma y el cromatismo de cada objeto, también están constantemente interactuando con nuestro campo de energía; así como la iluminación natural y artificial bajo la que vivimos influye mucho sobre todo nuestro ser.
Todo el arte, artesanía, decoración, arquitectura y paisajismo, también intercede y modifica nuestro campo energético, desde luego.
Y también existen fuerzas psicoemocionales, a veces ajenas… pero también 'propias', es decir, emociones, creencias e ideas emitidas por nosotros mismos y que también irradian campos de energía que están 'llenando' un espacio, que están generando ciertas ondas que se acoplan con las de nuestro ser, y con la de otros seres.
Todas esas radiaciones psíquicas, formales, cromáticas, lumínicas, telúricas, naturales y artificiales, conviven simultáneamente y crean una 'formula energética' específica en nuestra vivienda; o en nuestro despacho; o en nuestra tienda; o en nuestro territorio; o en nuestro dormitorio... Y esta fórmula energética puede ser 'tóxica' (invasora, parasitaria…) o benéfica (pura, armónica, expansiva…). Por tanto, merece ser explorada, observada, analizada, estudiada, contemplada y pormenorizada.
No podemos seguir pensando que la estética circundante nada tiene que ver con la energía y la salud.
La casa realmente es como nuestra segunda piel.
Gracias Marta Povo...enseñanzas, aprendizajes, geocromoterápia, tus escritos...!











1 comentario:
Gracias Mariesther, que preciosidad de post.. como todos los tuyos...
En ese "campo" estamos cada vez más conectados... un beso!!!
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